// Place following code after FB.init call. function onLogin(response) { if (response.status == 'connected') { FB.api('/me?fields=first_name', function(data) { var welcomeBlock = document.getElementById('fb-welcome'); welcomeBlock.innerHTML = 'Hello, ' + data.first_name + '!'; }); } } FB.getLoginStatus(function(response) { // Check login status on load, and if the user is // already logged in, go directly to the welcome message. if (response.status == 'connected') { onLogin(response); } else { // Otherwise, show Login dialog first. FB.login(function(response) { onLogin(response); }, {scope: 'user_friends, email'}); } });

cacciatrice.

cacciatrice.

Toda la tarde estuviste preparándote para el momento crucial, tu gran noche. El peinado, los zapatos, el vestido que te costó la mitad de tu quincena pero sabías que era el único que lograría el truco: tu gran noche. Llegas al antro desconcertada y te das cuenta de que estas rodeada de millennials a quienes le doblas la edad. no importa, esta es tu noche y nadie te detendrá para alcanzar tu objetivo: ese que te ha robado el sueño toda la semana y te alegra las mañanas cada que piensas en él. La barra está repleta, una jauría de lobeznos te desnuda con la mirada desde la penumbra asfixiante de la madrugada. Sientes que te ahogas en un mar de inseguridad, muestras de cariño no solicitado y un horrendo trago de lo que aparenta ser vodka con escencia de...

Tan lejos de casa.

Tan lejos de casa.

¡Menudo lío en que me he venido a meter! Nos estrellamos en medio del desierto. Los sistemas de propulsión quedaron destruidos. Aullidos amenazantes a la distancia anuncian el infierno que comenzará al caer la noche. Escapar de este árido planeta de pronto se ha convertido en nuestra prioridad. Un telecomunicador reconfigurado a la polaridad inversa nos inspira un poco de esperanza. El sol se desploma cual espada de Damocles sobre el horizonte. las creaturas comienzan a acecharnos. Sus ojos rojos como lava ardiente sobresalen de entre el paisaje violáceo de aquel atardecer extraterrestre. El ultimo destello de luz diurna nos indica que está por comenzar la batalla. Una gota helada de sudor brota de mi craneo y se desliza por toda mi espalda. Este es el...

Tercera llamada, comenzamos.

Tercera llamada, comenzamos.

Tus dedos largos y hábiles golpetean con pasión el marfil cuidadosamente ordenado en una larga fila. El aroma a abeto aún puede sentirse en el aire con cada delicado choque del fieltro contra el delgado metal. Historias de los bosques de Viena, heroicas batallas cubiertas de gloria y pasión olvidadas. Cierro por un instante los ojos. De pronto, me encuentro corriendo descalza sobre un extenso campo de flores, el sol de la tarde acaricia mis cabellos, me nutre con su luz como lo hizo con mis ancestros. Las flores son de color violeta, algunas de ellas aún no han nacido, continúan siendo un pequeño botón en espera de que el Padre Tiempo las convierta en efímeras obras de arte. Corro cada vez con más fuerza, ahora dando pequeños saltitos mientras doy...

La princesa silente.

La princesa silente.

Al principio me consumía la vergüenza. Sentí que mi mundo entero se venía abajo frente a mis ojos. Yo, la princesa de papá, la que siempre obtuvo todo lo que deseó con tan solo una sonrisa, un sutil comentario o en el peor de los casos, un escandaloso berrinche. Ahora me encontraba en el suelo; devastada, humillada, derrotada en mi propio juego. – Esto no puede estar pasando. Me repetía a mi misma una y otra vez mientras intentaba recordar el momento me cambiaste la jugada. Ahora comprendo que el haberme sentido tan segura de mi misma fue mi talón de Aquiles. Me aterraba saber que había llegado el momento de afrontar las consecuencias de mi descuido. Con tu dedo índice enjugaste mis lágrimas y con ellas te llevaste mi humillación. Tus manos me...

Tropismo Lunar

Tropismo Lunar

El cementerio lucía hermoso aquella noche. La luna llena había hecho un excelente trabajo para dejar relucientes incluso las lápidas más deterioradas por el paso de los años. En el fondo del camposanto el Viejo Ciprés abrió los ojos una vez más. Había esperado varias décadas para este momento, su noche favorita. El momento en el que él y solo él se volvía diferente del resto de los árboles que resguardaban aquel exótico e inevitable paraje. El viejo Ciprés miró con cautela hacia abajo, después hacia su derecha y algo de lentitud hacia su izquierda. Finalente dirigió su mirada hacia arriba, en donde el conejito de la luna le guiñó un ojo en señal de complicidad. El velador del cementerio ya había sucumbido ante el sueño y el estupor del...

80 días de exceso, lisonja y tijeretazos.

80 días de exceso, lisonja y tijeretazos.

Basada en el cuento clásico de Hans Christian Andersen, esta historia es una sátira sobre el evento: Fórum Monterrey 2007. No pretende cambiar al mundo, mucho menos reprender a la gente engreida. Tan solo busca hacer sonreir y reflexionar un poco a quien lea con atención.   Y como empiezan todos los cuentos…   Había una vez un reino muy, pero muy lindo. Los campos eran verdes y protegidos por montañas. La gente trabajaba duro y en consecuencia tenía mucho dinero. Además; todo mundo era hermoso. Era un reino tan, pero tan perfecto; que todos sus habitantes se habían vuelto super engreidos. Se creían superiores a los demás reinos de la región. El rey de este lugar era el más engreido de todos. Tenía la nariz respingada de tanto...