// Place following code after FB.init call. function onLogin(response) { if (response.status == 'connected') { FB.api('/me?fields=first_name', function(data) { var welcomeBlock = document.getElementById('fb-welcome'); welcomeBlock.innerHTML = 'Hello, ' + data.first_name + '!'; }); } } FB.getLoginStatus(function(response) { // Check login status on load, and if the user is // already logged in, go directly to the welcome message. if (response.status == 'connected') { onLogin(response); } else { // Otherwise, show Login dialog first. FB.login(function(response) { onLogin(response); }, {scope: 'user_friends, email'}); } });

Encerrada en la torre.

Encerrada en la torre.

Pequeño relato extraido de @Lineariloba. 1. Tras su inútil forcejeo, la princesa Angélica quedó, una vez más, atrapada en la torre. Errante y aberrante lloró su pena en silencio. 2. El encierro en lo alto le hizo reflexionar sobre sus actos egoistas en los días anteriores. Quizás merecía este castigo. 3. Las paredes cubiertas de musgo le hicieron volver a aquella obscura caverna donde alguna vez supo lo que era disfrutar de la soledad. 4. Fue en ese momento cuando se dio cuenta de que el aislamiento del resto del mundo tenía sus ventajas. 5. En aquella húmeda y sombría prisión en las alturas, después de tantos años, podía volver a experimentar el gozo de ser verdaderamente libre. 6. La princesa alzó el vuelo en su mente. Planeó sobre acantilados,...

Tienda de antigüedades.

Una gota helada de agua cayó sobre la nariz de Mario. Volteó hacia los cielos y otras tres gotas tan heladas como la primera le mojaron el rostro. En cuestión de segundos se desató un aguacero tan hostil que Mario no tuvo otra opción que salir corriendo en busca de refugio. Corrió por aquella calle vacía tratando de encontrar un toldo, un techo, algo que lo resguardase de semejante ducha inesperada. Existen dos tipos de personas cuando comienza a llover: aquellos que corren asustados buscando un lugar seco y aquellos que caminan sonrientes mientras el agua lava su cabello y refresca sus penas. Mario era de las primeras. Tras haber corrido por más de tres cuadras sin encontrar donde esconderse de la lluvia llegó a la conclusión de que en aquella ciudad la...

El día que no salió el Sol

El día que no salió el Sol

Federico se despertó con el zumbido de su despertador como todos los días a las 6:45 a.m. Se levantó, se lavó los dientes, se dio una ducha y se sentó a desayunar. Mientras tomaba su café como todos los días se dio cuenta de que su camisa estaba un poco arrugada.   -Ni modo, no hay tiempo para detalles.   A las 7:15 a.m. Salió de su casa, subió a su auto, encendió la luces porque estaba obscuro y arrancó. Como todas las mañanas avanzó por la calle del Junco hasta alcanzar a la avenida principal. Las luces mercuriales de la calle jugaban con la sombra de Federico.   Al llegar a la avenida principal un río de luces y ruido lo absorbió. Federico encendió la radio:   – El extraño fenómeno de esta...

Muggle

Se tiró en la cama, cerró los ojos y por un instante trató de imaginar que su vida era normal, que los ojos del mundo no estaban puestos sobre él, que sus decisiones, por insignificantes que fueran no afectarían la vida de millones. No lo logró, abrió los ojos nuevamente y pudo ver como uno de los gatos, el más obscuro de todos se lamía las patas delanteras mientras jugueteaba en la ventana. Después de un rato cerró los ojos de nuevo se quedó dormido. A la mañana siguiente salió muy temprano de su apartamento. Después de su acostumbrado ritual de esperar la luz en el semáforo de la esquina siguió caminando hasta llegar a la estación del metro. Compró su boleto, ingresó al sistema de túneles, no pudo evitar sentirse como una rata perdida en un...

El niño que se cayó de la cama a media noche.

El niño que se cayó de la cama a media noche.

Había una vez un pequeño niño que se cayó de la cama a media noche. Manolito despertó con el golpe. Tardó unos segundos en darse cuenta que el suelo estaba duro y frío. Abrió los ojos y sus pequeñas pupilas se dilataron al ver lo que había debajo de su cama. Era ni más ni menos que un cofrecito de madera, pero no era un cofrecito de madera común y corriente. No señor, era un cofrecito que brillaba tenuemente en la obscuridad debajo de aquella cama infantil.   Manolito acercó sus manos con curiosidad al cofrecito. lo jaló hacia él y sentado en el suelo lo contempló durante unos segundos antes de decidir qué hacer con él. Con más ansiedad que cautela levantó la tapa del cofrecito. Al momento escuchó como un mecanismo se activaba dentro del...

Angélica Melocotón.

Angélica Melocotón.

Micro Cuentos: Angélica convenció a los chefs de que la dejaran vivir, le perdonaron la vida. Hoy en día es un melocotón muy feliz y… Feliz se miró en el espejo, lo que vió le maravilló y en un acto de canibalismo; Se comió a sí misma. :3