// Place following code after FB.init call. function onLogin(response) { if (response.status == 'connected') { FB.api('/me?fields=first_name', function(data) { var welcomeBlock = document.getElementById('fb-welcome'); welcomeBlock.innerHTML = 'Hello, ' + data.first_name + '!'; }); } } FB.getLoginStatus(function(response) { // Check login status on load, and if the user is // already logged in, go directly to the welcome message. if (response.status == 'connected') { onLogin(response); } else { // Otherwise, show Login dialog first. FB.login(function(response) { onLogin(response); }, {scope: 'user_friends, email'}); } });

Invasión

Invasión

En medio de aquel enjambre de mosquitos, mi sangre envenenada encontró la armonía.

Figuras aleatorias, compuestas de pequeños puntos flotantes, se dibujaron sobre el horizonte. La invasión había comenzado y yo era el objetivo a conquistar. El pánico se apoderó de mi sangre, sabía que el dolor estaba por llegar.

Mi piel terrícola, débil por naturaleza, comenzó a transformarse en un valle cubierto por cráteres.

– Resistirse es inútil, entrégate a sus diminutos colmillos. Pensé.

– Disfruta de su dulce toxina, penetrando tus poros, envenenándote para siempre con su punzante conjuro.

Dolor, dulzura y una comezón que raya en la demencia. Estos son los elementos que complementan esta travesía.
Hoy soy parte de ellos y ellos son parte de mi.

Quizá Serrat optó por cantarle a sus primas las moscas, pero vosotros seres vulgares, me evocais todas las cosas.

 

 

 

*Escrito un caluroso día de mayo.

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